No te maquillas, pero… ¿te limpias bien? El error del verano que está apagando tu piel
En verano reducimos las capas: menos maquillaje, más SPF. Y con ello, solemos creer que la limpieza facial puede ser más “light”. Error. Porque aunque no lleves base de maquillaje, la piel sigue acumulando a diario restos de protector solar, sudor, polución y grasa que, si no se eliminan correctamente, terminan provocando poros obstruidos, granitos e incluso pérdida de luminosidad.
La doble limpieza en verano: imprescindible aunque no te maquilles
La doble limpieza facial consiste en realizar dos pasos: el primero con un limpiador de base oleosa para retirar restos grasos (como el SPF, sebo o maquillaje) y un segundo paso con un limpiador acuoso para eliminar sudor, polvo o impurezas hidrosolubles.
Y es que, aunque te parezca que solo necesitas un “agua micelar rápida” porque no te has maquillado, la reaplicación de fotoprotector (como debe hacerse en verano) y el aumento de sudoración hacen que la piel se “sature” de residuos que no desaparecen con una limpieza superficial.
El producto que lo cambia todo: Arturo Alba Manteca de Primera Limpieza
Si te asusta la idea de “usar aceites” por tener piel grasa, o no sabes cómo incorporar la doble limpieza sin complicarte, la Manteca de Primera Limpieza de Arturo Alba te va a encantar. Su textura bálsamo-manteca se funde con la piel, atrapando con suavidad los restos de SPF, grasa y partículas contaminantes sin irritar ni dejar sensación pesada.
Lo mejor: se retira con agua templada, dejando la piel flexible y lista para el segundo paso, que puede ser tu limpiador habitual o incluso una espuma suave si buscas sensación de frescor.
¿Qué ocurre si no limpias correctamente tu piel en verano?
- Poros obstruidos y aumento de granitos o imperfecciones.
- Sensación de piel apagada y textura rugosa.
- Mayor riesgo de sensibilidad por acumulación de residuos.
- Menor eficacia de tus tratamientos cosméticos posteriores.
Consejos para hacer bien la doble limpieza en verano
- Haz la doble limpieza por la noche, después de todo el día de exposición.
- Elige un limpiador de base oleosa que respete la barrera cutánea (como la manteca de Arturo Alba).
- El segundo paso puede ser con gel suave o espuma ligera, según tu tipo de piel.
- Evita limpiadores agresivos que puedan deshidratar la piel tras la exposición solar.
En Farmacia Verano te ayudamos a crear una rutina de limpieza eficaz y sensorial, que elimine lo que tu piel no necesita, sin alterar